
Hace algunos días, la comunidad legal y de inmigrantes celebraba el fallo judicial que levantaba la pausa a los procesos consulares para personas de 75 países. La celebración duró poco. Pasadas apenas 24 horas, el gobierno anunció una nueva pausa en los procesos consulares, esta vez no solo para esos 75 países, sino para el mundo entero.
¿Qué significa esto en la práctica? Vamos por partes.
¿Qué es el proceso consular para una visa de inmigrante?
Una visa de inmigrante es el trámite que eventualmente te da una residencia permanente, es decir, la green card. Aquí entran tanto las peticiones familiares como las de empleo.
Este trámite siempre arranca ante USCIS, que es la agencia federal que decide si tu relación familiar o tu petición de empleo tiene mérito.
El proceso consular entra en juego solo cuando el solicitante está fuera de Estados Unidos. Es el paso que se hace en la embajada, después de que USCIS ya aprobó la petición, para que la persona pueda entrar a EE. UU. como residente.
¿Entonces a quién afecta esta pausa?
- Si tu trámite todavía está en manos de USCIS, esto no te toca. Cero impacto en tu caso.
- Si lo que buscas en la embajada es una visa de no inmigrante (turismo, estudios, inversión), tampoco te afecta.
- A quienes sí va a afectar, por las próximas semanas, es a las personas que ya tienen su residencia aprobada, con categoría al día en el boletín de visas, y que ya tenían cita programada en la embajada. O sea, es un grupo bastante específico, no todo el mundo.
¿Cuánto va a durar esto y por qué lo hicieron?
La versión oficial, tanto para la pausa de los 75 países como para esta nueva, gira en torno a la nueva regla de carga pública. La idea del gobierno es que las personas de esos países representaban un riesgo más alto de terminar dependiendo de beneficios gubernamentales.
Con la regla de carga pública ya en vigor, el gobierno dice que esta pausa es para "entrenar al personal en cómo aplicarla". Según ellos, para la primera mitad de septiembre esto debería estar resuelto y las citas se reanudarían con normalidad. Habrá que verlo.
En medio del ruido, aquí estamos
Hace unos meses le decía a varios clientes que el campo de inmigración se siente como un campo minado. Uno pensaría que, ya entrando al segundo año de esta administración, las cosas se calmarían un poco. Pero no. Cada semana sale algo nuevo: un proceso distinto, una suspensión que nadie vio venir, una forma diferente de leer las reglas.
En CALAM estamos para ayudarte a caminar por este laberinto. Conmigo o con otro abogado, lo que sí te puedo decir es que en este momento no te conviene moverte sin asesoría legal seria. Tu futuro en Estados Unidos vale demasiado como para dejarlo a la suerte.



