
Mismo estándar, nuevas circunstancias
En marzo de 2026, cuando la fila para obtener la residencia por la vía EB-2 quedó vacía por primera vez en años, advertí que había que actuar con estrategia y cautela. Siete meses después, el boletín de visas de octubre confirma esa lectura: quien radica su caso hoy o lo radicó en meses recientes encuentra que el gobierno está atendiendo turnos con casi dos años de atraso.
Lo vi venir porque las señales se fueron poniendo a la vista, aunque conviene decirlo con claridad: el ritmo de esta fila no lo controlan ni los abogados ni los solicitantes. Lo determina el gobierno, a través de sus políticas, sus decisiones de adjudicación y los límites anuales de visas. Y buena parte de lo que octubre hace oficial ya se sentía en la práctica desde antes.
La EB-2 por interés nacional (NIW) sigue siendo una de las vías más poderosas para obtener la residencia permanente. No requiere patrocinador, y se decide sobre el mérito del solicitante y el valor de su trabajo para Estados Unidos. Eso no ha cambiado. Lo que cambió es el terreno sobre el cual se juega, y conviene entenderlo antes de tomar decisiones.
Primero, cómo funciona la fila
La EB-2 NIW es un proceso de dos pasos. En el primero se radica la petición I-140 y el gobierno evalúa los méritos del caso. En el segundo se solicita la residencia propiamente, ya sea mediante un ajuste de estatus dentro de Estados Unidos o mediante un proceso consular en el extranjero.
Piense en la fila de un banco. El día en que se radica la I-140, usted recibe su número de turno, lo que técnicamente se conoce como fecha de prioridad. Cada mes, el Departamento de Estado publica el boletín de visas, que funciona como la pantalla que anuncia qué números se están atendiendo. Esa pantalla muestra dos fechas: una indica quiénes pueden pasar a la sala de espera (iniciar la segunda etapa) y la otra indica a quiénes ya se les puede entregar la residencia.
Por qué la fila estaba vacía en marzo
Cuando el boletín marcó "current" en marzo, lo celebramos, pero también advertimos que aquello reflejaba una demanda reprimida más que abundancia. Había tres razones evidentes. El gobierno había pausado las visas de inmigrante para solicitantes de más de 75 países en la etapa consular. Las prohibiciones de viaje afectaban a personas de más de 30 países. Y los niveles de aprobación de la EB-2 NIW eran modestos en comparación con trimestres anteriores. Menos gente podía avanzar, y la fila se veía corta porque buena parte de ella estaba detenida fuera del banco.
Lo que cambió entre marzo y agosto
Durante los meses siguientes ocurrieron dos movimientos que conviene separar, porque afectan cosas distintas.
El primero devolvió gente a la fila tan reciente como en agosto. Varias organizaciones demandaron al gobierno por la pausa contra esos 75 países, y el gobierno perdió. La razón que el gobierno había dado para la pausa era que esos países tenían mayor propensión a convertirse en carga pública; esa preocupación ahora se canaliza a través de la regla de carga pública actualizada, vigente desde el 18 de septiembre. Al mismo tiempo, los índices de aprobación subieron: según datos del propio gobierno, más de la mitad de las peticiones adjudicadas entre abril y junio de 2026 fueron aprobadas. Más aprobaciones y menos barreras significan más personas esperando turno.
El segundo movimiento hizo más difícil llegar a la fila. También en agosto, un memorando dejó claro que emitir un requerimiento de evidencia (RFE) es discrecional, y que el plazo para responderlo también lo es. Además, en nuestra práctica hemos visto casos con procesamiento Premium evaluados bajo estándares incorrectos, e incluso con hechos que no corresponden al expediente. La discreción del oficial pesa hoy más que hace un año.
Lo que dice el boletín de octubre
¿Cómo está la fila en octubre? El año fiscal 2027 arrancó con dos fechas para la EB-2, aplicables a solicitantes del resto del mundo, México y Filipinas. La primera marca quién puede pasar a la sala de espera: solo quienes radicaron su I-140 antes del 15 de marzo de 2026 pueden iniciar la segunda etapa. La segunda marca a quién ya se atiende en ventanilla: solo quienes la radicaron antes del 1 de enero de 2025 pueden recibir la residencia o la visa.
¿Qué cambia en la práctica?
Si está evaluando iniciar su proceso desde EE. UU.
El cambio más concreto es que la radicación concurrente (presentar la I-140 y el ajuste de estatus al mismo tiempo) ya no es posible para quien se encuentra en Estados Unidos con estatus válido. Primero se radica la I-140, y cuando el boletín alcance su fecha de prioridad se pasa a la segunda etapa. De principio a fin, un proceso que se comience hoy debe planificarse pensando en alrededor de dos años. Lo cierto es que, aun antes de este boletín, los cambios descritos arriba ya venían empujando los tiempos hacia ese rango.
Si está evaluando iniciar su proceso desde el exterior
Prácticamente nada cambia para usted. Este sigue siendo un juego a mediano o largo plazo.
Si ya es cliente
Su situación depende de dónde está su caso. Quien ya tiene un ajuste de estatus pendiente no lo pierde: el caso sigue su curso y no puede aprobarse hasta que su fecha vuelva a estar vigente, pero los permisos de trabajo y de viaje basados en esa solicitud pendiente generalmente se mantienen. Quien radicó su I-140 antes del 15 de marzo de 2026 y aún no ha iniciado la segunda etapa podría hacerlo, dependiendo de la tabla que USCIS autorice cada mes. Y quien radicó después de esa fecha tiene tiempo a su favor para preparar y anticipar la segunda etapa con calma.
Hay dos consecuencias adicionales que, en mi opinión, pesan más que el propio boletín.
La primera es que la preparación del caso es hoy prácticamente todo. Si el gobierno puede negar sin emitir un RFE, y cuando lo emite concede plazos cortos (30 días en la mayoría de los casos que estamos viendo), simplemente no hay margen para corregir, subsanar o añadir evidencia después de radicar. El caso que se presenta es, en la práctica, el caso que se decide.
La segunda es que el procesamiento Premium tiene menos sentido en la coyuntura actual. Su turno en la fila se asigna el día en que se radica la I-140, no el día en que se aprueba; pagar para obtener una decisión en semanas no lo adelanta en la fila si luego tendrá que esperar cerca de dos años por el boletín. Si a eso se suma la inconsistencia de las adjudicaciones aceleradas, el Premium queda reservado para situaciones específicas, como cuando la estrategia migratoria depende de tener la I-140 aprobada pronto, por ejemplo para ciertas extensiones de visas de trabajo.
Pero como siempre, cada caso requiere un análisis único adaptado a sus circunstancias.
Madrugar, sí; pero preparado
Dice el refrán que no por mucho madrugar amanece más temprano, y ese dicho resume bien el estado de la EB-2 a finales de 2026. Es cierto que mientras antes se obtiene un turno, antes llega la residencia. Pero un caso radicado a la carrera y negado no conserva ningún turno; simplemente obliga a empezar de nuevo, y más atrás en la fila. Por eso, a mi juicio, el 90% de este proceso está en superar la adjudicación de la I-140. El boletín de visas se evalúa después.
Esto es un maratón, no una carrera de 100 metros. Y todos los meses hay que ir revisando las vallas que se presentan en el camino.
Aviso legal: Este artículo refleja la opinión de su autor y tiene fines exclusivamente informativos. No constituye asesoría legal ni crea una relación abogado-cliente. Cada caso depende de sus hechos particulares, y la información aquí contenida corresponde a la fecha de publicación; las políticas migratorias y el boletín de visas pueden cambiar sin previo aviso. Para evaluar su situación específica, consulte con un abogado de inmigración.



